Un año duro, durísimo. Un 2021 que ofrecía, por lo menos en el papel, ser menos tortuoso que el pandémico 2020. Un año que, si bien es cierto, venía con carga electoral, no esperábamos que trajera tremendo huayco. Lamentablemente, no cerramos un 2021 como hubiéramos querido, como realmente necesitábamos. Cerramos un año cargado de crisis social, política y económica. Terminamos un año de portadas denunciando más corrupción en el Ejecutivo, de primeras planas peleando por evitar las contrarreformas en el sector educación y transporte, una cortesía del Legislativo. Vamos dejando atrás un 2021 para el olvido. Sin embargo -y a costa de sonar muy pesimista- no se avizora un 2022 con mejores luces. La estabilidad del presidente Castillo es una ilusión. Su continuidad, un misterio.
Mes: diciembre 2021
El Centro Político no sólo existe como opción, sino como única solución
Uno puede tener una aproximación con respecto al centro político desde diferentes ángulos. Se puede entender (i) como un espacio políticamente equidistante entre dos fuerzas preponderantes como son, el (neo) liberalismo y el socialismo (por hacer referencia a dos de las familias ideológicas más conocidas); un espacio que reúne y concentra a quienes por diferencias menores no consiguen posicionarse plenamente en cualquiera de esas dos corrientes y optan por moderar su discurso, es decir, un punto medio; en suma, un espacio que aglutina ciudadanos disconformes con su verdadero pensamiento político; (ii) de igual manera como un espacio político que se aleja de extremos tanto de derecha como de izquierda donde quienes se definen como moderados se encuentran y por contraposición se alejan de pensamientos extremistas o radicales; (iii) como un espacio neutral, que toma una posición más liberal o social según sea el contexto o la coyuntura e incluso para muchos (iv) como algo inexistente donde se establece que se es de derecha o se es de izquierda, con todas las variaciones que al consumidor ideológico se le ocurran, pero que a fin de cuentas, el centro como tal, no existe.
Entrevista en Peruanos de Centro
Interesante conversatorio el 19/12/2021 vía Facebook Live, con dos grandes demócratas, Kenji Sagawa y Rodolfo León, administradores de la plataforma ciudadana: Peruanos de Centro. ¡Por más charlas que pongan al Republicanismo en la mesa!. https://www.facebook.com/100002516567154/videos/277085827732671/
Cuando la informalidad toma el poder
Algo que padece la sociedad peruana es el tener una economía (y una mentalidad) mayoritariamente informal. Informal en su forma de actuar, comercializar, producir, tributar. Una informalidad puesta de manifiesto en nuestro sistema de transporte, en nuestro precario sistema educativo, en nuestros centros de abasto, etc. Esa informalidad le cuesta al Perú miles de hectáreas de biósfera cortesía de la minería informal. Les cuesta cientos de vidas a hombres y mujeres, niños y niñas por culpa de choferes de combis y buses que tienen centenas de papeletas y multas. Le cuesta al país millones de soles por evasión tributaria, doble contabilidad u omisión de obligaciones. Le cuesta, de manera muy especial, el futuro al educando peruano. Cuando esa mentalidad informal, ese ADN fullero, inmoral y egoísta alcanzan su máxima expresión, se obtiene un Congreso como este. Un Congreso que sin tapujos decide destruir la reforma del transporte permitiendo que homicidas con culpa o dolo, sigan manejando. Sin sangre en la cara condenan a muerte a Madre de Dios prorrogando el plazo de formalización de la minería. Con colmillos afilados y verdes como el dólar, destruyen la reforma educativa que tanto está costando implementar. Porque esos informales, los que ocupan escaños en el Congreso, saben que este país todo lo permite.
Partidos sí, políticos no
Cuando un miembro de un partido político -sobre todo si es un líder del mismo- dice que otro militante será expulsado, lo primero que me viene a la mente es que se trata de un caudillo. Los partidos políticos tienen un tribunal de ética y cualquier cuestionamiento deberá ser sometido por el tribunal, y será el partido, a través de ese órgano autónomo, el que define su destino. Si hay algo en lo que la ciudadanía tiene que enfocarse es en los partidos políticos, no en los políticos. Hay que olvidarnos de los políticos por completo y concentrarnos en los partidos. Es ahí donde se forma o se deforma (como sucede en el Perú) a quienes luego veremos postulando. Si vemos un político que luego de ser elegido abandona el partido que lo postuló, que no tiene una línea ideológica o doctrinaria definida y un día está a favor de algo y a la semana siguiente en contra, no deberíamos concentrarnos en ese personaje, sino en el partido que le dio cabida y designó como representante.