Muchas cosas han cambiado en la forma de hacer política en este país: la manera de relacionarse con los electores, construir un mensaje y llegar al votante. Pero hay algo que ha quedado claro en la reciente elección nacional y, con mayor contundencia, en la de ayer: al votante hay muchas cosas que ya no le interesan.

Y, peor aún, muchas que antes lo escandalizaban hoy le resultan indiferentes. Rafael López Aliaga, virtual ganador de la alcaldía de Lima, es el mejor ejemplo. Ha hecho campaña durante años con un discurso discriminador, vulgar, soberbio y confrontacional. Ha insultado a funcionarios, ninguneado instituciones, desafiado reglas y demostrado un desprecio por aquello que debería ser básico en un candidato: respeto, tolerancia y apego a las normas. Lo de presentarse como regidor fue una de las muestras más burdas de esa actitud. Y, sin embargo, nada de eso parece haberle costado votos. Ese es el verdadero problema. Ayer, el electorado dejó claro qué está dispuesto a tolerar. Ya no parece exigir que un candidato sea intachable, respetuoso, eficiente y capaz. López Aliaga es, en muchos aspectos, exactamente lo contrario y, aun así, es el preferido de una mayoría de limeños.

Esta elección vuelve a mostrar a un ciudadano cansado. Cansado de promesas, de instituciones desacreditadas y de políticos que terminan reflejando aquello que deberíamos querer desterrar: corrupción, incapacidad, ignorancia y confrontación. Y hay algo que no puedo dejar de mencionar: la homofobia y la discriminación hacia un candidato han estado presentes durante esta campaña para el sillón de Lima, pese a que la discriminación está prohibida por la Constitución y puede constituir un delito. Lo que debería generar rechazo terminó convirtiéndose en una herramienta electoral capaz de sumar votos. Los futuros candidatos ya tienen una lección y saben hasta dónde pueden llegar sin pagar un costo electoral. Y esa es, quizá, la peor noticia: que para ganar votos resulte rentable hacer precisamente aquello que una democracia saludable debería exigirnos rechazar.

Columna publicada en Diario Perú21

Deja una respuesta

Hola!

Café para Cuatro es un espacio de análisis político que explica la coyuntura peruana de forma clara y directa.
Combina opinión, contexto y síntesis para ayudar a entender lo que realmente importa, sin ruido ni exceso de información.

octubre 2026
L M X J V S D
 1234
567891011
12131415161718
19202122232425
262728293031